La economía de Sevilla acelera: crece un 3,6% en 2025 y alcanza un nuevo máximo de empleo

La provincia crece por encima de Andalucía y España, roza los seis millones de turistas y supera los 9.000 millones de euros en exportaciones

La economía de la provincia de Sevilla cerró 2025 con un balance positivo. El Producto Interior Bruto (PIB) creció un 3,6% en términos reales, por encima del avance registrado tanto en Andalucía, del 3,2%, como en el conjunto de España, del 2,8%.

Es una de las principales conclusiones del Informe Socioeconómico de la Provincia de Sevilla 2025, elaborado por Prodetur. Según el documento, el PIB provincial alcanzó los 56.200,3 millones de euros en términos nominales.

El crecimiento económico vino acompañado de una evolución favorable de otros indicadores. La inflación media se situó en el 2,6%, mientras que los salarios pactados en convenio aumentaron un 3,5%, nueve décimas por encima del incremento de los precios.

Récord de ocupación y descenso del paro

El mercado laboral fue uno de los grandes protagonistas del ejercicio. Sevilla alcanzó las 831.300 personas ocupadas en 2025, un nuevo máximo para la provincia, que encadena así cinco años consecutivos de crecimiento del empleo.

La tasa de paro descendió hasta el 13,9%, frente al 15,2% registrado en el conjunto de Andalucía. También mejoraron los indicadores de estabilidad laboral: el 80,7% de las personas asalariadas contaba con un contrato indefinido.

Los registros de la Seguridad Social apuntan en la misma dirección. La afiliación media aumentó un 2,4%, hasta alcanzar las 831.881 personas, mientras que el paro registrado descendió un 7,5%. En términos absolutos, la provincia terminó el año con 12.005 personas desempleadas menos que en 2024.

La industria y la construcción ganan impulso

Los datos de 2025 muestran también el dinamismo de la actividad empresarial. Sevilla contabilizó 121.706 empresas activas y 141.889 locales empresariales durante el ejercicio.

La industria mantuvo un papel relevante en la economía provincial, con 92.900 personas ocupadas, equivalentes al 11,2% del empleo. La afiliación a la Seguridad Social vinculada al sector aumentó un 3,3%, con especial protagonismo de actividades como la agroalimentación, la industria aeroespacial y el sector de la defensa.

Uno de los movimientos más destacados se produjo en la construcción. El número de ocupados aumentó un 28,5% según la EPA, mientras que la afiliación a la Seguridad Social avanzó un 4,9%.

La actividad residencial acompañó esta expansión. Durante el año se visaron 12.947 viviendas de obra nueva en la provincia, el 38,8% del total andaluz.

Las compraventas de viviendas alcanzaron las 26.562 operaciones, un 17,8% más que el año anterior, mientras que las hipotecas crecieron un 27,1%, hasta alcanzar las 23.983.

El dinamismo inmobiliario tiene, sin embargo, su contrapartida. El acceso a la vivienda se mantiene como uno de los principales desafíos económicos y sociales para la provincia ante el aumento de los precios.

Sevilla roza los seis millones de turistas

El turismo volvió a crecer en 2025. La provincia recibió 5.999.929 turistas, un 6,3% más que durante el ejercicio anterior.

También resulta significativo el impacto económico de los visitantes. El gasto medio diario alcanzó los 86,3 euros por turista, mientras que Sevilla obtuvo una valoración de 9,2 puntos sobre 10 como destino.

Dentro del sector destacó especialmente el comportamiento de los apartamentos turísticos. El número de viajeros alojados en este tipo de establecimientos creció un 15,3%, mientras que las pernoctaciones avanzaron un 13,7%.

Las cifras confirman el peso del turismo dentro de la economía sevillana, pero abren también el debate sobre la necesidad de extender su impacto económico más allá de la capital y favorecer una mayor distribución de la actividad por el conjunto de la provincia.

Más de 9.000 millones de euros en exportaciones

El comercio exterior fue otro de los puntos fuertes del ejercicio. Las exportaciones de la provincia alcanzaron los 9.074,7 millones de euros, con un saldo comercial positivo de 2.673,9 millones.

Dos actividades concentraron buena parte de estas ventas al exterior. Las exportaciones de grasas y aceites sumaron 2.055,3 millones de euros, mientras que las correspondientes a la industria aeronáutica y espacial alcanzaron los 2.001,7 millones.

Entre ambos capítulos representaron el 44,7% de las exportaciones sevillanas.

La combinación resulta especialmente significativa para entender la estructura de la economía provincial. Dos sectores muy diferentes, el agroalimentario y el aeroespacial, se sitúan prácticamente al mismo nivel entre los grandes motores de las exportaciones de Sevilla.

Alemania, Portugal, Francia, Estados Unidos y Reino Unido se situaron entre los principales destinos internacionales de los productos sevillanos.

Un crecimiento que deja retos pendientes

El balance económico de 2025 deja una fotografía favorable para Sevilla: más crecimiento, más empleo, menos paro y una evolución positiva del turismo, la industria y las exportaciones.

La provincia consiguió además crecer a un ritmo superior al registrado tanto en Andalucía como en el conjunto de España, reforzando su posición como uno de los principales motores económicos de la comunidad autónoma.

Sin embargo, las cifras también dejan retos pendientes. El acceso a la vivienda, la mejora de las infraestructuras estratégicas, el aumento de la productividad y la diversificación hacia actividades de mayor valor añadido aparecen entre las cuestiones que marcarán la evolución de la provincia durante los próximos años.

Sevilla afronta estos desafíos desde una estructura económica cada vez más diversificada, en la que conviven sectores tradicionales, como la agricultura, la agroindustria y el turismo, con actividades industriales y tecnológicas como la aeronáutica y la defensa.

Tras un crecimiento del 3,6% en 2025, el reto será ahora consolidar esa evolución y conseguir que el avance de los principales indicadores económicos se traduzca en empleo estable, mayor competitividad y una mejora sostenida de la calidad de vida en el conjunto de la provincia.